Icono grande sin fondo con bordes verdes de flecha apuntando hacia abajo

Entrevista a Luis Calabozo, director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL)

Luis Calabozo es director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL) desde 2005, cargo que ha desarrollado en paralelo a distintas responsabilidades en el Sector Lácteo y Agroalimentario europeo y español, como la presidencia de la Interprofesional Láctea española INLAC entre 2008 y 2010, siendo en la actualidad Secretario de la misma, la presidencia de la Task Force de Política Agraria Común en la Asociación Europea de industrias Lácteas (EDA) o como presidente del Comité de Dinamización de la Federación Española de Alimentación y Bebidas (FIAB). En la actualidad, representa a la industria láctea europea en el Grupo de Diálogo Social en la Comisión Europea por parte de la Asociación Europea de industrias Lácteas (EDA) y es vocal en la Junta Directiva de CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) en representación de la FIAB.

El etiquetado inteligente nos permite crear una solución innovadora para adaptarnos a las tendencias y exigencias de los consumidores”.

● ¿Por qué está presente el sector lácteo en este II Congreso de Etiquetado Inteligente? ¿Por qué es importante para este sector?


Participamos con gran expectación en este II Congreso de Etiquetado Inteligente para abordar cómo la implementación de esta tecnología puede mejorar y mejora la
transparencia, la sostenibilidad y la competitividad en la industria láctea.
Nuestra presencia en estas jornadas, compartiendo conocimientos con expertos y profesionales de toda la cadena, busca explorar cómo el etiquetado inteligente puede ofrecer una gestión más eficiente de la información sobre los productos lácteos, mejorando así la confianza del consumidor y la competitividad de las empresas.
El esfuerzo de todas las empresas que componen este sector en avanzar en soluciones tecnológicas es notable y por ello es tan importante ser parte de este II Congreso de
Etiquetado Inteligente, rodeados de expertos y compañeros.

● ¿Qué beneficios a nivel de competitividad ganarían las empresas lácteas españolas con la implementación de un etiquetado inteligente que recoja toda su información medioambiental, social, seguridad, etc, en cada producto?

Este sistema es una valiosa herramienta para incrementar los estándares de sostenibilidad y prácticas transparentes a lo largo de toda la cadena de valor. El etiquetado inteligente es una muestra de cómo la tecnología digital ya se utiliza para mejorar la protección del consumidor, pues le permite tomar elecciones cada vez más informadas.
En comparación con las etiquetas físicas, el etiquetado digital aporta flexibilidad y agilidad, pues pueden actualizarse fácilmente en tiempo real para reflejar cualquier cambio en los ingredientes, prácticas de fabricación o certificaciones sin necesidad de iniciar el proceso de reimpresión. Esta agilidad permite a cualquier parte de la cadena de valor, incluidos los consumidores, acceso rápido a información precisa y actualizada, hecho que nos otorga enormes ventajas competitivas y, además, es especialmente útil en situaciones de emergencia o de crisis.

● ¿Cómo cree que la opinión de los expertos de las 4 hélices (instituciones, empresas, universidades y sociedad civil) pueden ayudar al sector agroalimentario y, especialmente, al lácteo?

Foros como el Congreso de etiquetado inteligente son fundamentales para avanzar en conocimientos y buenas prácticas. Nuestra experiencia al frente de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL) nos enseña que compartir conocimientos, experiencias inquietudes para tratar de dar respuesta a los desafíos comunes resulta de un enorme valor para el desarrollo de políticas, prácticas y tecnologías que impulsen la competitividad, la sostenibilidad y la innovación en el sector.
El conocimiento y las buenas prácticas son transversales, por este motivo es fundamental estar acompañados en el camino de la innovación de representantes de toda la sociedad.

● En general, ¿Cómo piensa que puede ayudar el etiquetado inteligente a hacer más competitivos los productos lácteos de empresas locales?

Las exigencias de los consumidores avanzan y cambian a un ritmo vertiginoso. La tendencia señala a un consumidor que adopta decisiones críticas y conscientes, pues el peso en las decisiones de consumo está ganando un protagonismo cada vez mayor en la vida de todos nosotros.
El etiquetado inteligente nos permite crear una solución innovadora para adaptarnos a esos cambios y atender a las demandas de información cada vez más exigente de un gran número de consumidores.
Los alimentos lácteos están reconocidos como una parte esencial para garantizar una nutrición adecuada. Poder trasladar información sobre la matriz nutricional de nuestros
productos, sobre el empeño en la sostenibilidad de nuestra industria o sobre la promoción de hábitos para garantizar una alimentación más saludable son, sin duda, algunos de los aspectos que puede dar a nuestra industria y a los alimentos lácteos un valor diferencial.


● ¿Qué cree que aporta la digitalización del etiquetado al futuro del sector lácteo?


Nuestro empeño en aplicar procesos innovadores y transparentes ha llevado a las empresas lácteas a recoger una gran cantidad de información sobre sus productos, que ya
reflejamos en el etiquetado, desde los ingredientes, el valor nutricional, los alérgenos, la durabilidad, hasta las instrucciones de preparación y almacenamiento, entre otros. La cantidad de información requerida en el envase está creciendo exponencialmente, mientras la cantidad de espacio disponible es limitada.
La incorporación de soluciones digitales en la etiqueta de los alimentos puede satisfacer la necesidad de los consumidores por obtener más información, superando las limitaciones de espacio de las etiquetas físicas y reduciendo la generación de residuos de envases. La industria láctea tiene la voluntad de seguir caminando junto a las innovaciones que estén por llegar, para continuar satisfaciendo a los consumidores y seguir ofreciendo información transparente, justa y actualizada.

Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades:

Contribuyendo a una mayor información para los consumidores sobre la composición e ingredientes de los alimentos y bebidas, alérgenos y otra información relevante sobre seguridad y salud alimentaria.

Trabajo decente y crecimiento económico:

Impulsando la economía y cultura local donde la empresa tenga operaciones, apoyando a pequeñas empresas locales y formando y contratando a personas en situación de vulnerabilidad, especialmente a través de la promoción y visibilidad de pequeños productores locales.
Meta 8.9. De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales.

Producción y consumo responsable:

Contribuye para garantizar modalidades de producción y consumo responsable, ayudando al consumidor entre otras cosas a pensar bien lo que se compra y elegir una opción sostenible siempre que sea posible.
La estrategia identificada y centrada en dar respuesta al ODS 12 de Producción y Consumo Responsable conlleva un paso adicional dirigido hacia trabajar en las metas relacionadas a estos grandes y ambiciosos objetivos globales.
Meta 12.8. De aquí a 2030, asegurar que las personas de todo el mundo tengan la información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza. Empoderando al consumidor responsable.
Indicador 12.8.1. Grado en el que (i) la educación para la ciudadanía global y (ii) la educación para el desarrollo sostenible (incluyendo educación sobre el cambio climático) son establecidos en (a) las políticas nacionales de educación (b) los planes de estudio (c) la formación del profesorado y (d) evaluación de los estudiantes

Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible:

Contribuyendo a una mayor concienciación del consumo sostenible y responsable, a través de una mayor e imparcial información al consumidor sobre los características, orígenes y procesos de elaboración de los productos alimenticios y bebidas. Paralelamente, mediante la ejecución, apoyo y difusión de campañas para fomentar una educación alimentaria y promoviendo el mayor conocimiento de las características y hábitos saludables.